Versos prestados

Roma arde, dijo mientras se servía otra copa. Y sigo hundido hasta las rodillas en este río de mierda . Aquí llega, pensó ella, otra diatriba empapada en whisky sobre lo maravilloso que era todo en el pasado, sobre como nosotras, pobres almas perdidas, nacimos tarde para ver a los Stones o para esnifar coca como ellos en el estudio 54. Parece que todos nos hemos perdido todo aquello por lo que merece la pena vivir. Y lo peor de todo era que ella estaba de acuerdo con él.

Aquí estamos, pensó ella, en la cima del mundo, en el límite de la civilización occidental, y todos nosotros estamos tan desesperados por sentir algo, cualquier cosa, que seguimos chocando unos contra otros y jodiéndonos el camino hasta el fin de los tiempos.

Regalos inesperados

Querida amiga, hoy ha sido un día horrible. No sabría decirte con exactitud qué lo ha hecho tan malo, pero ha sido horrible. O mejor dicho, lo estaba siendo hasta que tú has llegado a él.
Quizá no vuelva a verte jamás, probablemente nunca conoceré tu nombre, ni tú el mio, seguramente nunca llegues a explicarme cual era la historia tras esa preciosa sonrisa que lucías, pero gracias por compartirla conmigo. Ha sido el mejor regalo que me han hecho en mucho tiempo.

Te quiero.

En fin… Qué decirte a estas alturas que no sepas… Te quiero, ya lo sabes, nunca te lo había dicho pero creo siempre que te lo he demostrado. Has estado ahí siempre para mí, para dejar que me apoyase en tu hombro cada vez que he tropezado, para tenderme tu mano siempre que he caído, para llorar conmigo cuando me ha hecho falta, y para reír a carcajadas cuando he estado feliz.

La verdad, siento que estas palabras son ínfimas en comparación con lo que me has dado durante todos estos años y me siento impotente por no poder darte más, aunque sé que tú no necesitas estas cosas… En fin, no quiero alargarme más, gracias por todo.

Te quiero, música.

Untitled.

Todo el mundo tiene a veces esos momentos de tristeza, esos momentos en los que nada va bien y en los que simplemente te sientas a mirar como todo tu mundo se va a la mierda. Son esos momentos en los que un amigo se acerca a ti y te dice, “vamos, tío, sé feliz”, pero tú en realidad no quieres eso.

A veces está bien dejarte a ti mismo sentirte jodido, esas cosas te demuestran que aún estás vivo, que aún puedes sentir. Algún día podrás levantarte y volver a sonreír, pero no ahora, no en ese momento. Quiero decir, es simplemente… a veces te caes y te sientes hundido, y eso está bien.

Dear future me…

Barakaldo, 1 de marzo de 2013

Querido Eneko:

Espero que te llegue bien esta carta, es posible que después de tanto tiempo te hayas olvidado de que la escribimos pero te conozco, y seguro que te acuerdas.

Las cosas no van demasiado bien hoy aquí, ella se ha ido y va a ser duro un tiempo, aunque por suerte tengo mucha gente que me quiere, me apoya y que van a tirar de mí hasta que salga del pozo, pero bueno, tú todo esto ya lo sabes.

¿Cómo está Mamá? Seguro que tan guapa y joven como siempre. Aquí estamos bien, Eder ya me saca casi un par de centímetros y Aita… bueno, ya sabes como es.

Cuéntame, ¿cómo es ella? Seguro que es preciosa. ¿Está ahí contigo? Dile que me muero de ganas de conocerla.

Bueno, tengo que dejarte ya, cuídala bien y mucha suerte tío.

Un fuerte abrazo

Tú.